Servicios públicos: Sostener lo que tenemos o decidir el futuro
Por el Ing. Adhemar Enrietti (*)
03/01
Durante años, en el debate doméstico, los servicios públicos fueron analizados casi exclusivamente desde la lógica del gasto: cuánto cuestan, cuánto aumentan y cuánto pesan en el Presupuesto municipal. Esa mirada, sin embargo, resulta incompleta. Los servicios públicos no son solo una erogación mensual: son decisiones estratégicas que condicionan el desarrollo urbano, sanitario y social de una comunidad.
Trenque Lauquen es un distrito en crecimiento, con una ciudadanía exigente y con estándares de calidad construidos a lo largo del tiempo. Esa vara alta, legítima y necesaria, implica una responsabilidad permanente: sostener, mantener y proyectar servicios esenciales como el agua potable, las cloacas, el saneamiento y los caminos, en contextos económicos cada vez más complicados.
Año tras año, se observan gestiones y esfuerzos coordinados entre el Municipio, la Provincia y, en algunos casos, la Nación, materializados en obras de infraestructura de impacto social y sanitario indiscutible. Pero también es cierto que muchas de esas intervenciones no alcanzan a resolver de manera definitiva los problemas estructurales. El crecimiento urbano continúa, las demandas se incrementan y los costos de operación y mantenimiento suben de forma sostenida, especialmente cuando buena parte de los insumos y equipamientos están atados a precios dolarizados o son, en muchos casos, directamente importados.
El desafío central ya no pasa solo por ejecutar nuevas obras, sino por una pregunta más profunda: ¿cómo sostener en el tiempo sistemas cada vez más complejos con recursos locales limitados, mayoritariamente provenientes de tasas municipales? Mantener una planta cloacal dimensionada para una población creciente, operar sistemas de bombeo e impulsión de agua potable cada vez más exigentes o planificar ampliaciones futuras requiere algo más que voluntad política: exige planificación de largo plazo, gestión técnica eficiente y decisiones estratégicas oportunas.
La historia local ofrece antecedentes valiosos. En las décadas del `80 y `90, bajo la gestión del doctor Jorge Barracchia, Trenque Lauquen tomó decisiones a contracorriente, estatizando servicios públicos en un contexto nacional de privatizaciones, con resultados que marcaron un estándar y dejaron una huella profunda en la identidad del distrito. Hoy el escenario es distinto. No se trata de repetir modelos del pasado ni de idealizarlos, sino de animarse a revisar críticamente cuál debe ser el rol del Estado municipal en un contexto económico, tecnológico y social absolutamente diferente.
En ese análisis resulta inevitable observar la trayectoria de la Cooperativa de Electricidad local, una institución que supo crecer de manera sostenida, capitalizarse en el tiempo y anticiparse a las necesidades de infraestructura mediante una lógica clara: planificar, ahorrar e invertir. Sin trasladar mecánicamente ese modelo a otros servicios, su experiencia demuestra que la previsión, la disciplina financiera y la participación comunitaria pueden ser herramientas clave para sostener servicios esenciales de calidad.
Ser críticos de la situación no implica desconocer lo realizado, sino asumir que el futuro exigirá creatividad, ingenio, eficiencia y eficacia en el mantenimiento de las instalaciones existentes y en la planificación de las que vendrán. La sociedad de Trenque Lauquen seguirá observando, reclamando y exigiendo -con razón- servicios públicos acordes a su nivel de desarrollo. La pregunta es si estaremos dispuestos a dar los debates necesarios antes de que la realidad nos imponga decisiones apresuradas.
A modo de ejemplo, algunos interrogantes empiezan a asomar con fuerza.
¿Es posible sostener el sistema actual de agua potable tal como está concebido? ¿Tiene sentido seguir incrementando el caudal de agua extraída, con los costos energéticos y de infraestructura que eso implica, cuando la mayor parte de ese recurso se destina a usos que poco tienen que ver con el consumo humano? ¿No es momento de repensar cómo utilizamos, cómo cuidamos y cómo financiamos un servicio tan sensible y estratégico?
Lo mismo ocurre con los caminos rurales. ¿Puede un distrito con más de 3.000 kilómetros de caminos de tierra sostener, únicamente con tareas de mantenimiento, a una producción agropecuaria cada vez más intensiva y demandante? ¿Hasta cuándo caminos pensados para otra escala productiva podrán responder a una logística moderna, a condiciones climáticas cada vez más variables y a una ruralidad que precisa conectividad permanente para producir y vivir?
Plantear estas preguntas no es generar conflicto, sino asumir responsabilidad. Pensar, repensar y aggiornarse a las nuevas tecnologías y necesidades no es una opción: es una obligación.
Cuanto antes empecemos a discutir con seriedad estas cuestiones, más margen tendremos para construir soluciones. Postergar los debates solo nos acerca a un escenario de estancamiento, con menos respuestas reales y cada vez menos capacidad de decisión.
(*) Desde 2010 Docente y Auxiliar Docente FRTL-UTN / 2017-2021 Subsecretario de Servicios Públicos Municipio de Trenque Lauquen / 2006-2007 Director de Servicios Sanitarios y Alumbrado Público Municipio Trenque Lauquen / 1997 - 2007 Jefe de Sucursal Trenque Lauquen, Jefe Técnico de Centro Operativo y Gerente de Centro Operativo de Camuzzi Gas Pampeana.