Domingo 14 de junio de 2026 Trenque Lauquen · Buenos Aires
PERSPECTIVAS

Del Galpón al Celular: Volvió el Trueque

Por Shandal
Especial para MiTrenque
14/02

Antes era en el CEF o en la plaza. Ahora es por mensaje. Pero la lógica sigue intacta, intercambiar lo que se tiene por lo que hace falta para llegar a fin de mes. El trueque no nació con la crisis argentina, pero en momentos críticos -como el de 2001- dejó de ser historia para convertirse en una práctica de supervivencia extendida.

    • Cuando el trueque se organizó

En Trenque Lauquen, la experiencia no fue un fenómeno aislado sino una verdadera red de nodos. El más concurrido funcionaba en el CEF N° 18, pero la actividad era constante también en los viejos galpones de la estación y en el Club Barrio Alegre.

La organización era meticulosa. Se armaban hileras de tablones alineados y los coordinadores llevaban cuadernos prolijos donde anotaban quién entraba, qué traía y cuántos "créditos" recibía a cambio. Barrio Alegre se convirtió en un espacio clave donde no solo se intercambiaba ropa o dulce casero, sino que también se construía una red de contención. Para muchos, era el lugar donde esos créditos alcanzaban para poner un plato de comida en la mesa.

    • Del galpón a la pantalla

Veinte años después, el intercambio reaparece con otro formato. Ya no hay reuniones multitudinarias ni coordinadores con cuadernos en el club. Ahora el trueque vive en los grupos de Facebook y WhatsApp, que funcionan como un termómetro social.

Con miles de usuarios, ahí se mezclan reclamos, donaciones y permutas directas. No hay moneda paralela ni sistema formal de créditos, pero la esencia es la misma. Alguien tiene algo, otro lo necesita, y se arreglan entre pares para estirar lo que hay. Cambió el soporte, no el objetivo.

    • Una moneda que quedó como recuerdo

Según registros de la Red Global de Trueque y catálogos de numismática social, en aquellos años circuló en la zona un "crédito" que hoy es objeto de colección por llevar un sello particular de Trenque Lauquen o presentar errores de imprenta.

Nacidas de la urgencia y de la falta de papel moneda oficial, esas piezas son hoy pequeños tesoros que rescatan la memoria de una economía de emergencia que marcó a toda una generación.