El Auditor de medianeras
Especial para MiTrenque
10/04
Mientras el mundo habla de minar criptomonedas y de la inteligencia artificial que va a dejar a todos sin trabajo, acá, en la rambla del banco o haciendo tiempo frente a la Muni, la economía se construye de otra manera.
- Diplomacia de enredadera
El espécimen local más fascinante es el Auditor de Medianeras y Árboles Conflictivos. No es agrimensor, ni abogado, ni botánico. Es, simplemente, un tipo que entendió que la paz vecinal es un bien escaso.
El Auditor no llega con un iPad. Llega con un termo, un mate —básico para la negociación— y un metro de madera. La herramienta clave, la que le da una autoridad de oficio viejo que el láser digital jamás tendrá. El vecino ve ese metro y confiesa: "Y...la verdad que el sauce se me fue de las manos, Vasco".
Su servicio estrella es el Peritaje de Sombra. Determina si el gomero del Jorge es una bendición para las tardes de enero o un atentado directo contra el PH de la pelopincho.
Todo se resuelve convenciendo a doña Rosa de que su Santa Rita es hermosa, pero que ya conquistó tres provincias y está pidiendo pasaporte para el patio de al lado.
- El command center criollo
Lo que nadie sabe es que este Auditor es un profesional del dato. Tiene su propio Command Center —una versión de barrio de la hoja de ruta de los atletas de alto rendimiento—. Pero en su Excel no hay "fatiga". Hay métricas de supervivencia vecinal:
- Nivel de Hostilidad: del 1 al 10. Si está en 10, ya no se saludan en el súper y hubo bocinazo en el semáforo de la Villegas.
- Semáforo de la Poda:
Verde: se puede charlar con un salame de por medio.
Amarillo: esperar a que el vecino termine la siesta.
Rojo: no te asomes con la tijera. Te cae la policía o carta documento.
Pero el Auditor no está solo. También existe el Gestor de Trámites para Tecnofóbicos (más conocido como "el Nieto de Alquiler"), el pibe que le recupera al abuelo la clave de la AFIP, y el Encantador de Trámites de la Cooperativa, ese personaje que sabe a qué hora "el sistema anda más rápido".
- La última frontera
Para la high society del pueblo —la que no puede permitirse que su perro muerda tobillos— está el Entrenador de Perros Discreto. No lo vas a ver en la plaza central. Él saca al perro por calles de tierra, lejos de los curiosos, y te lo devuelve hecho un señorito inglés. Para que cuando pasees por la Villegas, el bicho no parezca un barrabrava.
- "El Vasco", filósofo del tapial
Logramos interceptar al "Vasco" Larramendi, máximo exponente del gremio de Auditores, mientras medía la caída de una canaleta sospechosa.
- Vasco, ¿cuál es el secreto para cobrar por el chamuyo?
- El secreto, pibe, es que el vecino prefiere pagarle a un tercero antes que darle la razón al de al lado. Yo no vendo la medición, vendo la solución.
- ¿Y cuál fue el árbol más difícil de su carrera?
- Un sauce eléctrico en la zona de las quintas. Tenía más cables que una central telefónica y el dueño decía que era "patrimonio emocional". Le tuve que inventar un estudio de vibración hertziana con el metro de madera para que me dejara podarlo. Me gané un asado y la paz de toda la cuadra.
Al final, todo se reduce a saber cuándo cebar un mate y cuándo medir una medianera.
(*) Ya te lo pedí, eh.