7 DE JUNIO, DíA DEL PERIODISTA
Volver a mirar con Ana
06/06
Cuando pienso en el periodismo local, pienso en Ana María Ford y en su forma de mirar.
Ana escribió durante cuarenta años en La Opinión. Sus lectores extrañamos su pluma rigurosa, cálida, sensorial, memoriosa. La que sabía que un dato podía pesar lo mismo que un verso.
En 2014 reconstruyó la historia del canal de la Pala Ancha: aquella jornada de mayo de 1986 en que cinco o seis mil vecinos de Trenque Lauquen salieron con palas a intentar salvar su ciudad. Escribió:
"El regreso de los paleadores, cuando caía el sol, fue triunfal. Con las herramientas de trabajo se concentraron otra vez, sudados y polvorientos, frente a la municipalidad para entonar el himno. El amor por el terruño al que se quería defender se mezclaba con el cansancio y los pies hinchados."
Ese párrafo me acompaña desde hace años. No por el canal. Ni por la inundación. Ni siquiera por la nostalgia. Me acompaña porque habla de una ciudad.
Trenque Lauquen, 2026.
Un vecino publica en Facebook que escuchó en el almacén de Don Alberto que el agua va a llegar. No tiene fuentes. Tiene doscientos compartidos.
En pocas horas aparecen los alarmistas y los tranquilizadores.
Unos denuncian que el municipio no hace nada.
Otros aseguran que todo es una operación política.
Nadie tiene demasiados datos. Todos tienen opiniones.
El intendente hace un vivo de Instagram. Pide prudencia. Pide responsabilidad. Pide no difundir noticias falsas. Los comentarios le responden antes de que termine la transmisión.
Alguien propone repetir la experiencia de 1986.
La organización se traslada a WhatsApp.
Aparecen discusiones, memes, videos fuera de contexto.
Nadie logra definir dónde reunirse.
La convocatoria finalmente se realiza.
Treinta y siete personas concurren. Once llevan pala. El resto lleva celular.
Algunos intentan cavar una épica. Otros intentan registrar a quienes intentan cavar.
Las redes funcionan perfectamente. El canal no.
A los pocos días llega otra noticia.
Una polémica. Un escándalo.
Un partido. Un famoso. Lo que sea.
La historia desaparece.
Los tiempos cambian. Las ciudades cambian.
También cambiamos quienes las observamos y las contamos.
Supongo que el desafío es no olvidar para qué miramos. Para quién, también.
(*) Profesora de Letras. Ex directora de La Opinión.